Falacia de Autoridad en comunidades científicas

La falacia de autoridad (FA) o argumento de autoridad es un argumento falaz el cual es aceptado sin cuestionamientos porque así lo afirma una autoridad en la materia. Si cuestionar que las autoridades pueden tener sus falsas creencias.
Hay que hacer la salvedad en el caso de la enseñanza de las ciencias en el ámbito universitario donde se forma un recurso humano. Pues en dichos ámbitos debe existir una autoridad aceptada del docente y una credibilidad de sus dichos. En dichos ámbitos más que nunca vale el aforismo Magister dixit ó “el maestro lo dijo”. En dicho aforismo subyace la autoridad como guía de conocimiento que procede de los maestros y la enseñanza tradicional.
Pero en ciencias hay situaciones y períodos de tiempos donde la FA cobra vigencia, pero a diferencia de cualquier disciplina dogmática, al ser públicos los resultados, son factibles de revisión y como consecuencia la falacia queda al descubierto. Pero modernamente como perduraría una FA, muy simple, con las editoriales científicas, donde cada vez menos científicos de países en vía de desarrollo accedan a dichas publicaciones. Ó que las publicaciones que cuestionan la falacia aparezcan en revistas de bajo impacto. También la FA ocurre en congresos donde el invitado extranjero es visto como un ídolo y nadie se anima a cuestionar sus dichos. Todo esto pone en tela de juicio el moderno sistema científico tanto mundial como nacional.
Hablemos de acá, de la Argentina, entre pares es donde más se ve la FA, no en los temas de ciencia en sí, sino en las políticas científicas, en los ámbitos académicos, etc. Donde el hecho de ser un investigador reconocido del CONICET da autoridad de opinar sobre cualquier cosa y decir cualquier barbaridad. Este status quo es no solo alimentado por los más viejos de la comunidad sino por los jóvenes que bajo un estado de panquequismo en un principio se revelan para luego aceptar mansamente las costumbres que promueven la FA, a tal punto de ser los principales obsecuentes.